
Un café en el trayecto al trabajo, una botella de agua en un atasco, un bocadillo a medio comer en un viaje largo. Prácticamente todo conductor lo ha hecho alguna vez, y la mayoría lo hace sin pensárselo dos veces. Pero comer o beber al volante tiene una letra pequeña que casi nadie conoce: la DGT puede multarte por ello, y la sanción puede llegar hasta los 200 euros.
Vamos a explicar exactamente qué dice la normativa sobre comer o beber al volante, cuánto puedes llegar a pagar, y cómo evitarte un disgusto sin renunciar del todo a hidratarte durante un trayecto largo.
Comer o beber al volante: por qué no está prohibido pero sí se multa
Aquí está el matiz que genera más confusión: no existe ningún artículo del Reglamento General de Circulación que prohíba explícitamente comer o beber al volante. Y sin embargo, comer o beber al volante sí puede ser sancionado, en base a un principio más general de la normativa.
El artículo 18 del Reglamento General de Circulación, publicado en el Boletín Oficial del Estado, establece que el conductor debe mantener en todo momento la atención permanente a la conducción, la libertad de movimientos y el campo de visión necesario para su seguridad y la del resto de usuarios de la vía. Comer o beber al volante puede entrar en conflicto con cualquiera de esos tres requisitos, y ahí es donde entra la multa.
Cuánto cuesta la multa según la gravedad
La sanción no se aplica de forma automática por el simple hecho de comer o beber en el coche, sino que depende del criterio del agente sobre las circunstancias concretas, según recuerda la DGT en sus aclaraciones sobre esta norma. Si se considera una distracción leve, la multa por comer o beber al volante es de 80 euros, sin pérdida de puntos.
Si el agente interpreta que la conducta ha supuesto una negligencia grave, o que ha generado un riesgo real para la seguridad vial, la multa por comer o beber al volante puede elevarse hasta los 200 euros. En ningún caso conlleva pérdida de puntos del carnet, a diferencia de otras infracciones más graves como el uso del móvil.
Comer o beber al volante: qué dice exactamente el Reglamento
La clave está en que la norma no señala directamente el acto de comer o beber, sino sus posibles consecuencias sobre el control del vehículo. Si al comer o beber al volante sueltas el volante con una mano, apartas la vista de la carretera más de lo razonable, o reaccionas con lentitud ante un imprevisto, el agente puede considerar que se cumplen las condiciones para sancionar.
Es una norma amplia, similar a la que se aplica en otras conductas cotidianas: la misma lógica es la que sustenta, por ejemplo, la multa por llevar los pies en el salpicadero, otra costumbre que muchos conductores no consideraban sancionable hasta que se ha hecho viral.
Otras costumbres cotidianas que también pueden multarte
Comer o beber al volante no es la única costumbre habitual que puede acabar en sanción por la misma vía interpretativa. Usar el móvil, incluso solo sujetándolo sin escribir, conlleva una multa mucho más severa: puedes consultar los detalles en nuestra guía sobre la multa por usar el móvil en un semáforo.
Llevar una mascota suelta por el habitáculo, sin sujeción adecuada, es otra infracción que muchos conductores desconocen: lo explicamos con detalle en nuestra guía sobre la multa por llevar mascotas sueltas en el coche.
Cómo evitar la sanción sin dejar de hidratarte en el coche
La solución más sencilla es también la más obvia: para comer o beber al volante de forma segura, hazlo únicamente cuando el coche está detenido, no en movimiento. Si vas a hacer un trayecto largo, planificar una parada cada dos horas te permite hidratarte y comer con calma, sin necesidad de hacerlo mientras conduces.
Si tienes que beber agua en movimiento por necesidad puntual, procura hacerlo en un tramo recto, sin tráfico cercano, y devolviendo ambas manos al volante lo antes posible. El RACE recomienda directamente evitar cualquier acción que implique soltar el volante mientras el coche está en movimiento. Puedes consultar más recomendaciones en nuestra checklist de qué revisar antes de un viaje largo, que también incluye consejos sobre cómo organizar las paradas.
Preguntas frecuentes sobre la multa por comer o beber al volante
¿Está prohibido por ley comer o beber mientras conduzco?
No existe una prohibición explícita de comer o beber al volante, pero sí puede ser sancionado si el agente considera que compromete tu atención o el control del vehículo.
¿Cuánto cuesta la multa por comer o beber al volante?
Entre 80 y 200 euros, según la gravedad apreciada por el agente, y sin pérdida de puntos del carnet en ningún caso.
¿Me pueden multar solo por llevar un vaso de café en el portavasos?
No, llevarlo colocado no es sancionable. La multa se aplica al acto de comer o beber mientras conduces, no a transportar la bebida o comida en el coche.
¿Es más seguro beber agua que comer al volante?
Ambas acciones implican soltar una mano y desviar parte de la atención, así que el riesgo es similar. Lo más seguro es siempre hacerlo con el coche parado.
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Crecí entre las motos y los coches de mi padre y hago yo mismo el mantenimiento de mi moto. Escribo en Pillatop sobre mantenimiento, averías y compra de segunda mano, con precios orientativos y fuentes citadas.
