Defecto leve, grave y muy grave en la ITV: la diferencia que decide si puedes circular

Defecto leve, grave y muy grave en la ITV: informe de inspección técnica

Recibir el informe de la ITV con algún fallo detectado genera dudas inmediatas: ¿puedo seguir circulando o no? La respuesta depende por completo de entender la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV, ya que cada categoría tiene consecuencias completamente distintas para tu coche y para ti como conductor.

Te explicamos la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV, con ejemplos reales de cada uno, y qué debes hacer en cada caso según el informe que recibas.

Los tres resultados posibles de la ITV

Antes de entrar de lleno en la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV, conviene tener claro que la inspección solo puede terminar en tres resultados: favorable, desfavorable o negativo. El tipo de defecto detectado es precisamente lo que determina cuál de los tres recibes, según recoge este análisis de la Revista DGT sobre los resultados de la ITV.

Defecto leve: sigues circulando con normalidad

El primer nivel de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV es el más tranquilo de todos. Un defecto leve es aquel que no tiene un efecto significativo en la seguridad del vehículo ni en el medio ambiente. Si tu coche solo presenta defectos leves, el resultado sigue siendo favorable: puedes seguir circulando con normalidad, sin necesidad de volver a pasar la inspección hasta tu próxima cita obligatoria.

Dentro de esta parte de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV, tienes la obligación de repararlos cuanto antes, dentro de un plazo orientativo de dos meses, ya que si no lo haces, esos mismos fallos pueden convertirse en defectos graves en la siguiente ITV. Ejemplos típicos de defecto leve son una matrícula arañada o doblada pero legible, escobillas del limpiaparabrisas desgastadas, una luz lateral intermitente fundida, o un claxon que no suena correctamente.

Defecto grave: resultado desfavorable, dos meses para reparar

El segundo escalón de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV ya tiene consecuencias reales sobre tu movilidad. Un defecto grave es aquel que disminuye las condiciones de seguridad del vehículo, pone en riesgo a otros usuarios de la vía, o tiene un impacto negativo sobre el medio ambiente, según recoge este análisis de AECA-ITV sobre los defectos leves, graves y muy graves.

Dentro de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV, con un defecto grave, el resultado es desfavorable: solo puedes circular para ir al taller a repararlo, y después debes volver a pasar una nueva inspección en un plazo máximo de dos meses, que suele ser gratuita si la pasas dentro de ese plazo. Los fallos de motor, de frenado y del estado de los neumáticos son ejemplos habituales de defecto grave, igual que el testigo de emisiones (MIL) encendido en el cuadro.

Defecto muy grave: tu coche sale en grúa

El último nivel de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV es, con diferencia, el más serio. Un defecto muy grave constituye un riesgo directo e inmediato para la seguridad vial, o un impacto medioambiental especialmente alto. El resultado en este caso es negativo, y el vehículo no puede circular bajo ningún concepto, ni siquiera para desplazarse hasta el taller: debe ser trasladado en grúa.

Como parte final de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV, tras solucionar el problema, el coche tiene que someterse a una inspección completa de nuevo, no una simple reinspección parcial. Frenos inoperativos, problemas críticos en la dirección, o un riesgo inminente de reventón en los neumáticos son ejemplos típicos de defecto muy grave.

Dónde se concentran la mayoría de los rechazos

Al margen de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV, según datos de 2024, el 75% de los rechazos se concentraron en solo cuatro sistemas: alumbrado (22,6%), emisiones (21,5%), ruedas y suspensión (19,9%) y frenos (11,4%), según recoge este análisis de ITVcerca.es sobre la tabla de defectos de la ITV. Conocer estos puntos débiles habituales ayuda a anticipar qué revisar antes de acudir a la inspección.

Un mismo elemento puede cambiar de categoría

Un matiz muy importante dentro de esta diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV: un mismo componente puede clasificarse de forma distinta según la intensidad del problema. Unas escobillas desgastadas que dejan marcas se consideran defecto leve, pero si directamente no funcionan, pasan a ser defecto grave. Lo mismo ocurre con los neumáticos: por debajo de la profundidad mínima legal es defecto grave, pero si hay riesgo inminente de reventón, puede calificarse como muy grave.

Varios defectos en el mismo elemento pueden agravar la categoría

Según el artículo 9.3 del Real Decreto 920/2017, cuando se detectan varios defectos sobre el mismo elemento inspeccionado, el inspector puede clasificarlos en la categoría de gravedad superior si el efecto combinado de todos ellos supone un riesgo mayor que el de cada defecto por separado.

Resumen rápido de la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV

Para tenerlo claro de un vistazo, así queda la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV: leve significa que sigues circulando con normalidad y sin nueva cita; grave implica resultado desfavorable, solo puedes ir al taller y tienes dos meses para reparar; muy grave significa resultado negativo, coche inmovilizado y traslado obligatorio en grúa.

Tener clara esta diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV antes de acudir a la inspección te permite anticipar el resultado y evitar sorpresas desagradables el día de la cita.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre defecto leve, grave y muy grave en la ITV?

El leve permite seguir circulando con normalidad; el grave obliga a reparar en 2 meses y solo permite ir al taller; el muy grave impide circular por completo y exige trasladar el coche en grúa.

¿Puedo circular con un defecto leve en la ITV?

Sí, con normalidad, aunque tienes la obligación de repararlo antes de la próxima inspección para evitar que se convierta en un defecto grave.

¿Cuánto tiempo tengo para reparar un defecto grave?

Un máximo de dos meses, durante los cuales solo puedes circular para ir al taller. Si pasas la reinspección dentro de ese plazo, suele ser gratuita.

¿Qué pasa si mi coche tiene un defecto muy grave?

No puede circular bajo ningún concepto y debe trasladarse en grúa hasta el taller. Tras la reparación, es necesario pasar una inspección completa de nuevo.

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