Coche de combustión en 2035: qué ha cambiado de verdad y qué falta por aprobar

coche de combustión en 2035 fila de coches nuevos

Durante tres años la respuesta parecía cerrada: a partir de 2035 no se venderían coches nuevos de gasolina ni diésel en Europa. Ahora esa certeza se ha roto.

El futuro del coche de combustión en 2035 depende de un porcentaje que ha cambiado: del 100% de reducción de emisiones al 90%. Ese 10% de margen es lo que mantiene vivo el motor térmico.

Aquí tienes qué se ha propuesto exactamente, qué falta todavía por aprobar y qué significa si estás pensando en comprar coche ahora.

De dónde venimos

En 2023 la Unión Europea aprobó, dentro del paquete Fit for 55, que todos los coches y furgonetas nuevos vendidos a partir del 1 de enero de 2035 tuvieran cero emisiones de CO₂ en el tubo de escape.

En la práctica eso dejaba dos tecnologías sobre la mesa: eléctricos puros e hidrógeno. Los híbridos, incluidos los enchufables, quedaban fuera.

Pero aquella normativa llevaba dentro una cláusula de revisión obligatoria. Y esa revisión es la que lo ha cambiado todo.

Qué ha propuesto la Comisión

En diciembre de 2025, tras semanas de negociación, la Comisión Europea presentó la primera parte de su paquete de medidas para la automoción. El nuevo objetivo para 2035 pasa a ser un recorte del 90% de las emisiones sobre el nivel de 2021, y el 10% restante podrá compensarse.

Ese cambio de porcentaje es todo. Con el 100%, ningún coche de combustión podía venderse. Con el 90%, los fabricantes pueden mantener una parte de su gama térmica siempre que la media de su flota cumpla.

Hay además un detalle que muchos titulares se saltaron: el límite real a los térmicos se traslada a 2040, y Bruselas revisará la efectividad de la regulación cada cinco años a partir de 2035.

Coche de combustión en 2035: qué falta por aprobar

Y aquí está el matiz que conviene tener claro antes de sacar conclusiones. Lo que ha hecho la Comisión es aprobar una propuesta que todavía tiene que ser ratificada por el Parlamento Europeo y por los Estados miembros.

Dicho de otra forma: es la dirección que marca Bruselas, no una ley en vigor. Puede aprobarse tal cual, modificarse en la negociación o encallar.

Si estás leyendo esto meses después de diciembre de 2025, conviene comprobar en qué punto está el trámite antes de tomar decisiones basadas en ello.

Qué coches podrán seguir vendiéndose

Con el marco propuesto, el margen del 10% da cabida principalmente a híbridos enchufables y a eléctricos con motor de combustión como generador de autonomía.

Pero no basta con fabricarlos. Las condiciones son exigentes: el acero y el aluminio empleados deberán proceder de procesos industriales descarbonizados, con hidrógeno verde y tecnologías de producción más limpias.

Y hay una segunda vía de cumplimiento. La UE mantendrá el sistema de compraventa de créditos de emisiones, así que quien no alcance el 90% podrá comprarlos a marcas con flotas mayoritariamente eléctricas.

Los e-fuels y biocombustibles avanzados entran también en la ecuación, al considerarse neutros en emisiones porque se producen con energía limpia.

Las furgonetas y los supercréditos

Dos medidas que apenas se han contado y que afectan bastante al mercado español.

Para las furgonetas, el objetivo de reducción de emisiones de 2030 baja del 50% al 40%, reconociendo la dificultad estructural de electrificar ese segmento. Buena noticia para autónomos y flotas.

Y hasta 2035, los fabricantes recibirán supercréditos por producir coches eléctricos pequeños, por debajo de 4,2 metros, y asequibles fabricados en la Unión Europea. Es un incentivo directo a los utilitarios eléctricos baratos, justo el segmento que falta en Europa.

Por qué ha cambiado el rumbo

La presión venía de largo. Ventas de eléctricos más lentas de lo previsto, competencia china, dependencia asiática para las baterías y riesgo para el empleo industrial.

Alemania e Italia empujaron para revisar los objetivos. España y Francia se habían mostrado a favor de conservar el objetivo original, así que el cambio va en contra de la posición defendida por nuestro Gobierno.

Detrás de esa presión hay un factor que pesa más cada año: el avance de los coches chinos en Europa, que llegan con eléctricos más baratos de lo que la industria local puede fabricar hoy.

No todo el sector lo celebra. El consejero delegado de Polestar avisó de que retroceder ahora dañará la capacidad de Europa para competir, y organizaciones de transporte limpio advierten de que la flexibilización introduce confusión en un sector que ya se estaba adaptando.

Cómo te afecta si vas a comprar ahora

La lectura más útil para un comprador particular es que baja la sensación de «compra con fecha de caducidad». Si el coche de combustión en 2035 sigue vendiéndose, aunque sea en cantidad limitada, un gasolina o un híbrido comprado hoy no se queda sin mercado de golpe.

Pero cuidado con confundir dos cosas distintas. Que un coche pueda venderse nuevo no significa que pueda circular sin restricciones.

Las Zonas de Bajas Emisiones y las etiquetas de la DGT siguen su propio camino, ajeno por completo a esta decisión europea. Qué distintivo te corresponde y qué te permite, en etiquetas DGT: B, C, ECO y CERO.

Ese es el cálculo que sí cambia el día a día, sobre todo si compras usado para entrar en ciudad. Los fallos más caros están recogidos en ZBE y coche usado.

Si estás valorando un diésel de segunda mano, ese cálculo tampoco cambia: lo tienes en coches diésel de segunda mano.

Preguntas frecuentes

¿Se ha cancelado la prohibición del coche de combustión en 2035?

No se ha cancelado, se ha propuesto flexibilizarla. La reducción exigida baja del 100% al 90%, lo que permitiría vender una cantidad limitada de térmicos. Pero es una propuesta pendiente de ratificación.

¿Podré comprar un gasolina o diésel nuevo después de 2035?

Si la propuesta sale adelante, sí, aunque de forma limitada. Los fabricantes tendrán que compensar ese 10% con e-fuels, materiales descarbonizados o créditos de emisiones.

¿Esto significa que podré circular sin restricciones?

No. Las ZBE y las etiquetas ambientales de la DGT dependen de normativa distinta. Un coche puede ser vendible y aun así tener el acceso restringido en ciudad.

¿Cuándo se sabrá si es definitivo?

Depende del calendario de negociación entre Parlamento y Consejo. Hasta que ese trámite se cierre, el marco vigente sigue siendo el aprobado en 2023.

Fuentes

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