Averías por calor extremo: por qué las cifras del 8%, el 35% y el 50% no coinciden

Averías por calor extremo en un coche durante el verano

¿Un 8% más de averías por el calor, un 35%, o hasta un 50%? Depende de qué medio hayas leído esta semana. Las tres cifras han circulado en paralelo durante julio y agosto, cada una con una fuente distinta detrás, y la diferencia entre ellas no es un matiz: es más de seis veces.

Vamos a repasar qué dice cada dato sobre las averías por calor extremo, de dónde sale realmente, y qué puedes hacer para no ser parte de la estadística, sea cual sea la más ajustada a la realidad.

El 8%, el 35% y el 50%: la disparidad de datos sobre averías por calor

El dato del 8% procede de Norauto, la cadena de talleres, según ha confirmado su propio responsable de mercado, Xavier Celda, recogido por Posventa.info. Se refiere al aumento de incidencias mecánicas y electrónicas en sus propios talleres entre junio y agosto frente al resto del año.

El 35% viene de Recomotor, distribuidor de piezas recuperadas para talleres y profesionales de la automoción, y mide algo distinto: el aumento en las reparaciones vinculadas al calor durante julio y agosto respecto a la media anual, según ha explicado su responsable de recambios, Marc Cuñat.

Y el 50% aparece en un análisis de Autoclub Mutua, del Grupo Mutua Madrileña, centrado en las intervenciones de asistencia en carretera, una métrica todavía distinta a las dos anteriores.

Aviso sobre esta disparidad: ninguna de las tres cifras es incorrecta por sí misma, pero tampoco son comparables entre ellas, porque cada una mide una cosa distinta: entradas a taller de una cadena, demanda de recambios de un distribuidor, y llamadas de asistencia en carretera de una aseguradora. Ninguna de las tres fuentes ha publicado la metodología completa en abierto, así que lo más honesto es leer las tres como una misma tendencia real sobre las averías por calor extremo, sin tratar ningún porcentaje concreto como un dato oficial y universal.

Qué sistemas del coche sufren más con el calor

Al margen del porcentaje exacto, todas las fuentes consultadas coinciden en los mismos tres puntos débiles: la batería de 12V, los neumáticos y el sistema de refrigeración.

Según detalla Infotaller, citando a Recomotor, las peticiones de componentes de refrigeración suben un 40%, los compresores de aire acondicionado un 28% y las baterías un 22% respecto a los meses de primavera. Son las piezas que trabajan más forzadas cuando el asfalto supera los 50 grados y el motor no tiene tregua para enfriarse entre trayectos.

Por qué la batería sufre tanto en verano, aunque parezca contraintuitivo

Mucha gente asocia los problemas de batería con el frío del invierno, y no le falta razón, pero el calor extremo también pasa factura, solo que de forma menos evidente. Las altas temperaturas aceleran la evaporación del electrolito interno y degradan más rápido los componentes de una batería que ya tenga unos años.

Si tu batería tiene más de cuatro años, el verano es un buen momento para hacerle una revisión de carga, ya que el fallo suele aparecer de golpe, normalmente el peor día posible: con el coche cargado de maletas y el aire acondicionado a máxima potencia. Lo mismo aplica al radiador: conviene conocer los síntomas de radiador dañado antes de que un simple aviso se convierta en una avería mayor en pleno viaje.

El error más común: encender el aire acondicionado a tope nada más arrancar

Es casi un acto reflejo cuando entras en un coche que lleva horas al sol. Sin embargo, forzar el sistema de climatización al máximo desde el primer segundo, con el motor todavía frío, es precisamente el error más común según Recomotor, y el hábito que más acelera el desgaste del compresor.

Lo más recomendable es ventilar unos segundos con las ventanillas bajadas antes de cerrar el coche y activar el aire acondicionado, dejando que el sistema arranque de forma más progresiva.

Cuánto cuesta no revisar el coche antes de un viaje largo

Las cifras de reparación, estas sí bastante consistentes entre fuentes, dan una idea clara de por qué merece la pena adelantarse. Sustituir un termostato cuesta entre 150 y 350 euros, cambiar una bomba de agua entre 300 y 600 euros, y un compresor del aire acondicionado entre 400 y 800 euros.

Frente a eso, una revisión preventiva de refrigerante, batería y presión de neumáticos apenas cuesta un desplazamiento al taller, casi siempre por debajo de 100 euros. La diferencia entre revisar antes o reparar después de sufrir las averías por calor extremo puede superar fácilmente los 300 euros, y en los casos más graves de sobrecalentamiento del motor, bastante más.

Los eléctricos e híbridos tampoco están a salvo de las averías por calor extremo

Existe la idea de que un coche eléctrico, al no tener motor de combustión, sufre menos con el calor. La realidad es que sus baterías de iones de litio también tienen un rango de temperatura óptimo de funcionamiento, y las olas de calor prolongadas pueden afectar tanto a su rendimiento como a su vida útil a largo plazo.

El sistema de gestión térmica de la batería trabaja más en estas condiciones, lo que también puede traducirse en algo más de consumo del propio sistema de refrigeración del vehículo durante los trayectos con temperaturas extremas.

Qué revisar tú mismo antes de un viaje con calor

Sin necesidad de ir al taller, puedes comprobar el nivel y el color del líquido refrigerante en el depósito, revisar la presión de los neumáticos en frío (nunca justo después de circular) y fijarte en si el aire acondicionado tarda más de lo normal en enfriar el habitáculo. Tienes más recomendaciones en nuestra guía sobre cómo conducir con calor extremo sin dañar el coche.

Si el coche lleva parado varios días al sol antes de un viaje largo, deja las puertas abiertas un par de minutos para que salga el aire más caliente antes de arrancar el sistema de climatización, un pequeño gesto que reduce el esfuerzo inicial del compresor.

Preguntas frecuentes sobre las averías por calor extremo

¿Cuál es el dato real, el 8%, el 35% o el 50% de aumento de averías?

No hay una única cifra oficial y verificada de forma independiente que zanje la diferencia. Lo más honesto es tratar los tres porcentajes como estimaciones de fuentes distintas (Norauto, Recomotor y Autoclub Mutua), cada una midiendo un aspecto diferente del mismo problema real.

¿Es verdad que los coches eléctricos no sufren con el calor?

No. Sus baterías también tienen un rango de temperatura óptimo, y el calor extremo prolongado puede afectar tanto al rendimiento como a la degradación a largo plazo, de forma similar a como el frío intenso reduce la autonomía en invierno.

¿Cada cuánto debería revisar el líquido refrigerante en verano?

Además del cambio periódico según kilometraje que marca el fabricante, es recomendable comprobar el nivel visualmente antes de cualquier viaje largo en época de calor extremo, ya que un nivel bajo agrava el riesgo de sobrecalentamiento.

¿El aire acondicionado gasta más batería o combustible con calor extremo?

Sí, el compresor del aire acondicionado exige más al sistema cuanto mayor es la diferencia entre la temperatura exterior y la deseada dentro del habitáculo, lo que se traduce en algo más de consumo, tanto en coches de combustión como eléctricos, y forma parte del mismo cuadro de averías por calor extremo que afecta al resto de componentes.

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