
Puede sonar exagerado hasta que ves la comparación exacta que maneja la propia DGT. Conducir con calor extremo, con el habitáculo del coche a 35 grados, tiene un efecto sobre tu capacidad de reacción similar al de circular con una tasa de alcohol en sangre por encima del límite legal.
Te explicamos de dónde sale esa comparación, qué revisar en el coche antes de un viaje, y cómo reducir el riesgo real de conducir con calor extremo durante esta ola de calor.
La comparación que más sorprende: calor equivale a alcohol
Circular con una temperatura interior de unos 35 grados puede tener un efecto similar al de conducir con una tasa de alcoholemia de 0,5 gramos por litro en sangre, justo el límite legal en España, según recoge la propia Revista DGT, citada en este análisis sobre la conducción segura en plena ola de calor.
Otros datos van todavía más lejos: según un informe de la Fundación para la Seguridad Vial (Fesvial), citado por Euromaster, conducir con calor extremo a 35 grados en el habitáculo puede generar hasta un 25% más de peligro de sufrir un siniestro, una cifra que se equipara a circular con una tasa de entre 0,5 y 0,8 gramos por litro, según recoge este análisis de Coches.net sobre los riesgos de conducir con calor.
Por qué el calor afecta tanto a la capacidad de conducir
El problema de conducir con calor extremo no es solo una cuestión de incomodidad. Las altas temperaturas incrementan la fatiga, reducen la concentración, favorecen la somnolencia y empeoran la toma de decisiones al volante, exactamente los mismos efectos que se buscan evitar en cualquier campaña contra la conducción bajo los efectos del alcohol.
En trayectos largos, desplazamientos vacacionales o recorridos urbanos con tráfico intenso, el exceso de temperatura puede provocar que reacciones tarde ante un frenazo, o que calcules mal la distancia de seguridad con el coche de delante.
Qué temperatura debes mantener dentro del coche
Los expertos coinciden en una recomendación clara: la temperatura interior del habitáculo debería situarse entre los 20 y los 24 grados, evitando tanto el calor excesivo como un contraste demasiado brusco con el exterior, que también puede generar somnolencia y otros efectos negativos sobre el conductor.
Qué revisar en el coche antes de salir en plena ola de calor
Antes de ponerte al volante y arriesgarte a los efectos de conducir con calor extremo, la DGT recomienda revisar varios puntos clave: los neumáticos, cuya profundidad mínima legal es de 1,6 mm (aunque se recomienda superar los 2 mm por seguridad), la presión de los mismos, el nivel de aceite del motor, el líquido refrigerante y el estado del sistema de frenos.
La batería y los amortiguadores también sufren más con el calor, así que conviene incluirlos en la revisión previa antes de emprender cualquier trayecto largo mientras dure la ola de calor y sigas expuesto al riesgo de conducir con calor extremo.
El filtro de habitáculo: el gran olvidado del verano
Uno de los componentes que más rendimiento pierde sin que el conductor lo note es el filtro de habitáculo, encargado de retener polvo, polen y partículas del exterior. Cuando está obstruido por la suciedad acumulada durante la primavera, el aire acondicionado pierde capacidad de enfriar de forma notable, justo cuando más lo necesitas.
La Comunidad de Madrid ya ha activado alertas por calor
Esta primera gran ola de calor del verano ha llevado a la Comunidad de Madrid a activar el nivel 1 por calor, con temperaturas que superan los 37 grados en varios puntos, mientras otras zonas del sur de España rozan los 40 grados, según recoge este análisis de Libertad Digital sobre las recomendaciones de la DGT.
En este contexto, conducir con calor extremo deja de ser una situación puntual para convertirse en la norma durante buena parte del verano, lo que hace todavía más importante interiorizar estas recomendaciones en lugar de tratarlas como un aviso puntual de un solo día.
Paradas y descansos: la medida más sencilla
Para reducir el riesgo en trayectos largos, la recomendación es hacer una parada de entre 10 y 15 minutos cada dos horas de conducción, o cada 200 kilómetros recorridos, lo que ocurra antes. Mantenerte bien hidratado durante todo el trayecto es igual de importante para evitar tanto la fatiga como un posible golpe de calor.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que conducir con calor equivale a ir bebido?
Según la Revista DGT, circular con 35 grados en el habitáculo tiene un efecto similar al de conducir con 0,5 g/l de alcohol en sangre, el límite legal en España.
¿Cuánto aumenta el riesgo de accidente por el calor?
Según Fesvial y Euromaster, hasta un 25% más de peligro de sufrir un siniestro con 35 grados en el interior del vehículo.
¿Qué temperatura debo mantener dentro del coche?
Entre 20 y 24 grados, evitando tanto el calor excesivo como un salto brusco de temperatura respecto al exterior.
¿Qué debo revisar en el coche antes de un viaje con calor?
Neumáticos (profundidad y presión), nivel de aceite, líquido refrigerante, sistema de frenos, batería y amortiguadores.

