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Depreciación coche por año: cuánto pierde según marca y combustible

Por Iker Soriano Actualizado el 6 min de lectura

Depreciación coche por año: coches usados en un concesionario
Depreciación coche por año: coches usados en un concesionario

Es un tema que conecta directamente con vuestro punto fuerte de costes reales y segunda mano, y sin embargo casi nadie en el nicho lo trata con datos agregados de verdad: la mayoría de artículos repiten la misma lista de «coches que menos se deprecian» sin citar de dónde sale.

Esta guía de depreciación coche por año cruza varios estudios reales del sector (Ganvam-DAT, análisis de mercado de 2026) para darte una imagen honesta, incluyendo los puntos donde las fuentes no coinciden entre sí. El objetivo no es darte una cifra mágica, sino que entiendas qué mueve realmente el valor de reventa de un coche en España ahora mismo.

Depreciación coche por año: la curva general

La pérdida de valor no es lineal. Según un análisis reciente del mercado español, un coche pierde entre el 18% y el 25% de su valor solo en el primer año, y a partir de ahí la caída se suaviza año a año, en vez de mantener ese ritmo inicial.

Los extremos del ranking también están claros: Porsche, los híbridos Toyota y Dacia son de los que menos pierden en ese primer año, mientras que los PHEV de gama media y los eléctricos generalistas sin grandes incentivos son los que más sufren.

El caso de Dacia llama la atención porque no compite por fiabilidad de marca premium ni por tecnología híbrida, sino por precio de salida bajo: al costar menos desde el principio, el margen de caída porcentual también es menor, aunque en euros absolutos la pérdida sea comparable a la de otros modelos.

Depreciación coche por año según el combustible

Aquí es donde toca ser honesto: los estudios no coinciden. Según el índice Ganvam-DAT, tras 3 años los híbridos no enchufables retienen un 70,8% de su valor, la gasolina un 67% (tras 60.000 km) y el diésel un 65% (tras 90.000 km), diferencias de solo unos pocos puntos entre tecnologías.

Sin embargo, otro análisis de mercado más reciente da cifras bastante más separadas: los híbridos convencionales pierden un 35-45% a 3 años (es decir, retienen bastante menos que el 70,8% de Ganvam-DAT), la gasolina con etiqueta C un 40-50%, el diésel con etiqueta C un 45-55%, y el eléctrico puro hasta un 50-60%. Ambas fuentes coinciden en el orden (híbrido mejor, eléctrico peor), pero no en la magnitud exacta, así que toma los porcentajes como orientativos, no como cifra cerrada.

Por qué la etiqueta DGT decide tanto en la reventa

Según recoge Carwow en su propio análisis, los coches con etiqueta ECO y Cero sufren hasta un 15% menos de depreciación que los modelos de combustión pura, en buena parte por las restricciones de las Zonas de Bajas Emisiones. La etiqueta C, cada vez más limitada en según qué ciudades, se deprecia más rápido que hace unos años.

Si tienes dudas sobre qué etiqueta te corresponde y cómo puede afectarte a medio plazo, lo tienes desglosado en nuestra guía de etiquetas DGT.

Qué marcas ganan y cuáles pierden en la reventa

Aquí sí hay bastante más consenso entre fuentes. Toyota aparece como la marca que mejor retiene valor de forma consistente, con Lexus (su división premium) heredando esa misma reputación. Mazda, Honda, Suzuki y Porsche completan el grupo de marcas que mejor aguantan el tipo, según coinciden varios análisis del sector.

En el lado contrario, los modelos que peor retienen valor suelen compartir dos rasgos: motorizaciones PHEV de gama media sin gran demanda de segunda mano, y eléctricos generalistas que compiten contra tecnología que mejora año a año, lo que hace que las unidades más antiguas pierdan atractivo rápido frente a las nuevas.

Marcas generalistas europeas como Volkswagen o Renault se mueven en un término medio: ni destacan por conservar valor excepcionalmente bien, ni están entre las peores, con depreciaciones a 5 años que suelen rondar el 40-45% en sus modelos más populares, según varios análisis del sector.

Qué hacer para minimizar la depreciación

Algunos factores sí dependen de ti, aunque no elijas la marca. El color influye más de lo que parece: los tonos neutros (blanco, gris, negro) se venden antes y mejor que los colores llamativos, según el propio análisis de Carwow.

Mantener las revisiones al día y guardar las facturas también pesa en la tasación final. Y si la reventa te importa de verdad, conviene pensar en la etiqueta DGT del coche antes de comprarlo, no solo en el precio de salida: puede marcar varios puntos porcentuales de diferencia dentro de unos años.

Elegir un acabado o motorización demasiado exótica también penaliza la reventa, aunque te guste más a ti: cuanto más habitual sea la configuración, más fácil será encontrar comprador el día que quieras cambiar de coche.

Si quieres hacerte una idea del gasto anual completo de un coche, no solo de la depreciación, tenemos el desglose en nuestra guía de cuánto cuesta un coche al año.

Cómo te afecta esto si vas a comprar de segunda mano

Para quien compra usado, la depreciación juega justo al revés: un coche que se ha depreciado mucho puede ser una ganga real, siempre que no sea por una razón mecánica de fondo. Un PHEV de gama media con tres años y precio muy bajo puede ser una buena oportunidad, o puede ser un modelo que nadie quiere por su reputación de fiabilidad, así que conviene mirar el motivo antes de lanzarte solo por el precio.

Tenemos precisamente ese enfoque cubierto en nuestra guía de coches usados que parecen chollos, y si tu presupuesto ronda los 15.000 €, también en nuestra selección de los mejores coches de segunda mano por ese precio. Comprar justo en el momento en que la curva de depreciación empieza a suavizarse, en torno a los 3 años, suele ser el punto donde mejor se equilibra precio y vida útil restante.

Kilometraje frente a antigüedad: qué pesa más en la tasación

Un error habitual es fijarse solo en el año de matriculación e ignorar el kilometraje real. Dos coches del mismo año pueden tener una diferencia de tasación notable si uno tiene 40.000 km y el otro 120.000, incluso siendo idénticos en todo lo demás.

Como norma orientativa, un coche de uso medio en España recorre entre 12.000 y 15.000 km al año. Por encima de esa cifra de forma sostenida, la depreciación se acelera; por debajo, ayuda a conservar mejor el valor, aunque nunca compensa del todo un año adicional de antigüedad.

Preguntas frecuentes sobre la depreciación del coche

¿Cuánto pierde de valor un coche nuevo el primer año?

Entre el 18% y el 25% de media según los análisis de mercado más recientes, con Porsche, los híbridos Toyota y Dacia entre los que menos pierden.

¿Por qué los eléctricos se deprecian tanto?

Principalmente porque la tecnología de baterías mejora rápido, lo que hace que los modelos anteriores pierdan atractivo frente a versiones nuevas con más autonomía, además de la incertidumbre sobre el estado real de la batería en el mercado de ocasión.

¿La etiqueta DGT afecta tanto de verdad a la reventa?

Sí, y cada vez más, a medida que aumentan las Zonas de Bajas Emisiones en ciudades españolas. Un coche con etiqueta C puede perder acceso a según qué zonas urbanas, lo que reduce la demanda y acelera la depreciación coche por año frente a modelos con etiqueta ECO o Cero.

¿Qué marcas se deprecian menos en España?

Toyota lidera de forma consistente, seguida de Lexus, Mazda, Honda, Suzuki y Porsche, según coinciden varios análisis del sector automovilístico.

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Escrito por Iker Soriano

Crecí entre las motos y los coches de mi padre y hago yo mismo el mantenimiento de mi moto. Escribo en Pillatop sobre mantenimiento, averías y compra de segunda mano, con precios orientativos y fuentes citadas.

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