
Tu acompañante apoya los pies en el salpicadero, se pone cómodo para el viaje, y tú sigues conduciendo sin darle mayor importancia. Pues bien: si os para la Guardia Civil, la multa por pies en el salpicadero no se la ponen a quien tiene las piernas ahí arriba. Te la ponen a ti, el conductor.
Y no es un capricho de la DGT. Detrás de la multa por pies en el salpicadero hay un motivo que da bastante más miedo que los 100 o 200 euros de la sanción, y que muy poca gente conoce hasta que ya es tarde. Con la operación salida de agosto en pleno apogeo y miles de coches haciendo trayectos largos, es un buen momento para tenerlo claro.
Multa por pies en el salpicadero: por qué te la ponen a ti y no al acompañante
La lógica detrás de la multa por pies en el salpicadero sorprende a la mayoría de conductores la primera vez que la escuchan.
El artículo 18 del Reglamento General de Circulación obliga a quien va al volante a mantener su propia posición correcta y también a velar por que el resto de ocupantes la mantengan. Es decir, la responsabilidad legal de lo que hagan tus pasajeros dentro del coche recae sobre ti, no sobre ellos. Es la base legal exacta que sustenta la multa por pies en el salpicadero, aunque el texto no mencione ese gesto de forma literal. Esta es la razón por la que muchos conductores se sorprenden al saber que existe.
Por eso, aunque sea tu copiloto quien decide poner los pies sobre el salpicadero, la multa por pies en el salpicadero cae sobre el titular del volante. No hace falta que haya un control específico buscando esto: cualquier agente que lo vea durante una parada rutinaria puede sancionarlo. La Guardia Civil de Tráfico suele recordar esta norma justo antes de los grandes desplazamientos vacacionales, cuando más familias pasan horas seguidas en el coche y esta postura se vuelve más habitual.
El verdadero peligro: por qué esta postura es mucho más grave de lo que parece
Aquí está la parte que de verdad importa, más allá del dinero de la multa por pies en el salpicadero. Si el coche frena bruscamente o hay un choque, el cuerpo de quien lleva los pies arriba no está sujeto por las piernas al suelo, así que la pelvis tiende a deslizarse por debajo del cinturón de seguridad. Es lo que se conoce como «efecto submarino».
Y hay algo todavía peor: si en ese instante salta el airbag delantero, las piernas que estaban apoyadas en el salpicadero reciben el impacto del airbag desplegándose a máxima velocidad, justo en la zona donde antes estaba la cara o el pecho. El resultado puede ser fracturas graves en piernas, rodillas o cadera, en lo que debería haber sido un accidente sin heridas serias. Este riesgo real es la razón de fondo detrás de la multa por pies en el salpicadero, mucho más que el propio importe económico. Bomberos y servicios de emergencia han descrito casos reales con este patrón de lesión tras siniestros que, por velocidad e impacto, no deberían haber sido especialmente graves.
Multa por pies en el salpicadero: cuánto cuesta realmente
Aquí hay algo que conviene aclarar sobre la multa por pies en el salpicadero porque las fuentes no se ponen de acuerdo. Varias informaciones, entre ellas Motor16, hablan de una sanción de 100 euros, mientras que otras la sitúan en 200 euros. Es una infracción leve en cualquier caso, sin pérdida de puntos del carnet, pero el importe exacto varía según la fuente consultada, así que no des por buena una cifra sin comprobarla en el propio boletín de denuncia si te toca vivirlo.
Lo que sí es constante en todas las fuentes es que no hay retirada de puntos: es una sanción puramente económica. El verdadero coste, como hemos visto, no está en el importe de la multa por pies en el salpicadero, sino en lo que puede pasar si hay un accidente de verdad. La DGT insiste en sus campañas de verano en que la seguridad dentro del habitáculo importa tanto como la que se ve desde fuera.
Otras posturas y objetos que también pueden salirte caros
Más allá de la multa por pies en el salpicadero, no es la única sanción de este tipo relacionada con el habitáculo del coche. Llevar objetos sueltos que puedan salir despedidos en una frenada, como una maleta en el asiento del copiloto o bolsas de la compra sin sujetar, también está penalizado por el mismo artículo del reglamento. Puedes ver el detalle en nuestra guía sobre la multa por equipaje mal colocado.
Reclinar el respaldo en exceso mientras el coche circula tampoco está exento de sanción, por el mismo motivo: reduce la eficacia del cinturón de seguridad en caso de impacto. Según explica el RACE en sus guías de seguridad, la mayoría de estas normas buscan que los sistemas de retención funcionen como están diseñados, algo que solo pasa si los ocupantes van bien colocados.
Preguntas frecuentes sobre la multa por pies en el salpicadero
¿A quién le ponen la multa por pies en el salpicadero, al conductor o al pasajero?
Al conductor. El artículo 18 del Reglamento General de Circulación le hace responsable de que todos los ocupantes mantengan una posición adecuada, así que la multa por pies en el salpicadero recae siempre sobre quien va al volante.
¿Cuánto cuesta exactamente la multa por pies en el salpicadero?
Las fuentes varían entre 100 y 200 euros según el medio consultado, sin que exista una cifra única confirmada de forma oficial. En cualquier caso, no conlleva pérdida de puntos del carnet.
¿Por qué es tan peligroso llevar los pies en el salpicadero, más allá de la multa por pies en el salpicadero?
Por el llamado «efecto submarino»: en una frenada brusca el cuerpo se desliza bajo el cinturón, y si salta el airbag, puede golpear las piernas con fuerza suficiente para causar fracturas graves.
¿Existen más posturas que puedan generar una multa similar a la multa por pies en el salpicadero?
Sí, reclinar demasiado el respaldo mientras el coche circula o llevar objetos sueltos sin sujetar dentro del habitáculo también pueden considerarse infracciones del mismo artículo del reglamento.

