
Giras la llave, el motor de arranque suena con fuerza, pero el motor no llega a encender. Es una de las averías más desconcertantes porque parece que «todo funciona» y aun así el coche no arranca. Los síntomas del sensor de cigüeñal suelen ser justamente así: intermitentes y difíciles de relacionar con la pieza real hasta que se conoce bien cómo funciona.
Aquí tienes las señales más claras, por qué falla esta pieza y cuánto cuesta solucionarlo antes de que te deje tirado en el peor momento. Conocer bien los síntomas del sensor de cigüeñal puede ahorrarte visitas innecesarias al taller cambiando piezas que no eran el problema.
Síntomas del sensor de cigüeñal: las señales más claras
Estos son los síntomas del sensor de cigüeñal que más se repiten, según coinciden varios especialistas del sector:
El coche no arranca
Es el síntoma definitivo y el más habitual. Giras la llave, el motor de arranque mueve el motor con fuerza, pero el motor térmico no llega a encender. Como la centralita no recibe señal de revoluciones, no activa ni la bomba de gasolina ni los inyectores.
El motor se apaga de golpe en marcha
Vas conduciendo con normalidad y, de repente, el motor se apaga por completo, como si hubieras quitado la llave. Según explica Binary Electronic, esto ocurre habitualmente por un fallo térmico: al calentarse el motor, el sensor se dilata internamente e interrumpe la señal. Tras dejarlo enfriar 15-20 minutos, el coche suele volver a arrancar sin problema, lo que hace este síntoma especialmente confuso.
Testigo de motor encendido
Uno de los síntomas del sensor de cigüeñal más claros a nivel electrónico. La centralita guarda un código de avería específico y enciende el testigo en el cuadro en cuanto detecta una señal irregular o ausente.
Fallos y vibraciones del motor
Según recoge FAE, el motor puede experimentar fallos, vibraciones o pérdida de potencia si la señal del sensor es inestable, ya que la centralita calcula mal los tiempos de inyección y encendido en cada cilindro.
Aumento del consumo de combustible
Una sincronización defectuosa entre inyección y encendido provoca una combustión menos eficiente, lo que se traduce en un mayor gasto de carburante sin que hayas cambiado tu forma de conducir.
Lecturas erráticas del tacómetro
El sensor de cigüeñal también alimenta la información de revoluciones que ves en el cuadro. Si el tacómetro fluctúa de forma extraña o marca cifras que no encajan con lo que sientes al volante, puede ser otro de los síntomas del sensor de cigüeñal que pasan desapercibidos al principio.
El motor arranca pero tarda más de lo normal
Antes de dejar de arrancar por completo, es habitual que el sensor de cigüeñal empiece a fallar de forma intermitente: el coche arranca, pero necesita varios intentos, o el motor tarda más segundos de lo habitual en encender. Es uno de los primeros síntomas del sensor de cigüeñal que suele pasar desapercibido hasta que el fallo se agrava.
Por qué falla el sensor de cigüeñal
El sensor de cigüeñal, también llamado sensor CKP, registra la velocidad de rotación y la posición exacta del cigüeñal, trabajando junto a una rueda dentada (o rueda fónica) unida al propio cigüeñal o al volante de inercia. Esta información permite a la centralita sincronizar la inyección de combustible y el encendido en cada cilindro.
Según detalla EuroTaller, las causas más comunes de fallo incluyen cortocircuitos internos por sobrecalentamiento, roturas en el cableado por calor o vibración, y daños mecánicos en la propia rueda dentada, cuya carcasa puede romperse por cambios térmicos o degradación de los materiales con el paso del tiempo.
La ubicación del sensor, muy cerca del bloque motor y expuesto a altas temperaturas de forma constante, explica por qué es una pieza que acaba fallando en prácticamente cualquier coche, independientemente de la marca o el kilometraje. Los motores con más años de uso o que han sufrido sobrecalentamientos puntuales suelen presentar los síntomas del sensor de cigüeñal algo antes que la media.
Cómo diagnosticar los síntomas del sensor de cigüeñal
Un escáner OBD2 es la primera herramienta que debe usar cualquier taller para confirmar los síntomas del sensor de cigüeñal: leer los códigos de avería guardados en la centralita permite descartar rápidamente otras causas con síntomas parecidos, como el sensor de árbol de levas o una bobina de encendido defectuosa. Tenemos también nuestra guía de diagnosis del coche con OBD para entender mejor qué está pasando antes de ir al taller.
Si el coche no arranca directamente, conviene descartar primero un problema de batería o alternador, ya que comparten algunos síntomas superficiales con los síntomas del sensor de cigüeñal. Puedes repasar la diferencia en nuestra guía de síntomas del alternador averiado, especialmente útil si el coche ni siquiera intenta arrancar.
Cuánto cuesta cambiar el sensor de cigüeñal
Solucionar los síntomas del sensor de cigüeñal es, dentro de las averías del sistema de gestión del motor, de las reparaciones más asequibles. La pieza en sí suele costar entre 30 y 100 euros, según el modelo de coche y la marca del recambio. Con la mano de obra incluida, el cambio completo en un taller independiente suele quedar entre 80 y 200 euros.
El precio puede subir algo si el sensor está en una zona de difícil acceso del motor, lo que aumenta el tiempo de mano de obra necesario para llegar hasta él. En cualquier caso, sigue siendo una reparación mucho más barata que las averías que puede provocar si se ignora, como forzar repetidamente el motor de arranque sin éxito.
Preguntas frecuentes sobre los síntomas del sensor de cigüeñal
¿Por qué el coche arranca en frío pero se cala en caliente?
Es uno de los patrones más característicos de los síntomas del sensor de cigüeñal. El calor hace que el sensor se dilate y pierda la señal de forma intermitente, algo que no ocurre con el motor frío.
¿Se puede seguir conduciendo con este sensor fallando?
No es recomendable. Los síntomas del sensor de cigüeñal suelen ser impredecibles: el motor puede apagarse en cualquier momento, incluso en plena carretera, lo que supone un riesgo real de seguridad.
¿Se puede confundir con una avería de la batería?
Sí, sobre todo si el coche no arranca en absoluto. La diferencia es que con un sensor de cigüeñal averiado el motor de arranque sí gira con normalidad, mientras que con una batería agotada apenas tiene fuerza o no gira en absoluto.
¿Es una pieza que se pueda limpiar en lugar de cambiar?
En algunos casos, limpiar el sensor y la rueda dentada de suciedad o virutas metálicas puede solucionar el problema temporalmente, pero si el sensor está dañado internamente, la única solución fiable es sustituirlo. Si además notas que el motor gasta más gasolina de lo normal, puede que también convenga revisar la sonda lambda, otro sensor que afecta directamente a la eficiencia de la combustión.
En resumen: los síntomas del sensor de cigüeñal son de los más confusos de diagnosticar porque a menudo son intermitentes, pero también de los más baratos de solucionar una vez identificados correctamente. Un escáner OBD2 y un poco de paciencia suelen ser suficientes para confirmarlo sin gastar de más en piezas que no eran el problema.

