
Si notas un ruido de «carraca» metálica al pisar el embrague con el coche parado, o vibraciones raras al arrancar la marcha, conviene que conozcas los síntomas volante bimasa averiado antes de que la avería vaya a más. Es una pieza cara de reparar y muy común en diésel, especialmente en modelos TDI del Grupo Volkswagen y en varios diésel de Renault.
Qué es el volante bimasa y para qué sirve
El volante bimasa, también llamado volante de inercia bimasa, va montado en el extremo del cigüeñal y está conectado directamente con el embrague y la caja de cambios. Su función es absorber las vibraciones del motor para que no lleguen al resto del coche, logrando una conducción más suave.
Internamente funciona mediante un sistema de muelles entre sus dos discos. Cuando ese sistema se desgasta, deja de amortiguar bien las vibraciones, y ahí es cuando aparecen los síntomas volante bimasa averiado que vamos a repasar uno por uno a continuación.
Síntoma 1: ruido de carraca al pisar el embrague
Uno de los síntomas volante bimasa averiado más característicos es un ruido metálico parecido al de una carraca, que se escucha con el motor en marcha, en punto muerto y el coche parado. Lo curioso es que este ruido suele desaparecer al pisar el embrague a fondo, lo que ayuda mucho a identificar el origen del problema.
Síntoma 2: ruido al apagar el motor
Otro de los síntomas volante bimasa averiado es un sonido tipo «clack-clack-clack» que se escucha en el vano motor justo en los instantes en los que el coche se está apagando. Si el bimasa está muy deteriorado, este ruido puede incluso notarse al acelerar.
Síntoma 3: vibraciones al ralentí
Con el motor al ralentí y en punto muerto, un volante bimasa desgastado provoca vibraciones que se transmiten por toda la cadena cinemática: pedales, palanca de cambios, volante e incluso el asiento. Es uno de los síntomas volante bimasa averiado que más molesta en el día a día porque se nota constantemente.
Síntoma 4: vibraciones al iniciar la marcha
Si notas que el coche tiembla al soltar poco a poco el embrague para arrancar, aunque no haya otros síntomas al ralentí, es señal de que el bimasa empieza a desgastarse. Puede que todavía funcione parcialmente, pero conviene revisarlo antes de que empeore.
Cómo confirmar que es el bimasa y no otra avería
Para distinguir los síntomas volante bimasa averiado de otras averías parecidas, como un coche que da tirones al acelerar por otras causas, hay dos comprobaciones sencillas. La primera es poner el coche en punto muerto y acelerar poco a poco: si las vibraciones bajan de intensidad pero aumentan de frecuencia, el origen suele ser el bimasa, tal como explica Actualidad Motor en sus guías técnicas.
La segunda comprobación es pisar el embrague con el motor al ralentí. Si el traqueteo metálico desaparece al hacerlo, es una señal bastante clara de que el problema está en el volante bimasa. Aun así, el diagnóstico definitivo solo se confirma al desmontar la pieza y comprobar la holgura real, o con un lector OBD para descartar otros códigos de avería.
Qué pasa si se ignora el problema
Si los síntomas volante bimasa averiado se dejan pasar, las vibraciones pueden acabar dañando el collarín o cojinete de embrague, provocando que el pedal pierda presión hidráulica y quede inutilizado. En los casos más graves, la rotura completa del bimasa puede llegar a dañar la carcasa de la caja de cambios, una reparación mucho más cara, según recoge Autofácil en sus análisis de averías.
Cuando las holguras son muy grandes, el sensor de posición del cigüeñal puede dejar de captar información correctamente, y la centralita del motor puede llegar a impedir el arranque del coche. Por eso no conviene demorar la revisión una vez aparecen los primeros síntomas.
Coste orientativo de reparación
Estos importes son orientativos y varían según taller, modelo y zona. Lo habitual es cambiar el volante bimasa junto con el kit de embrague completo, ya que se desmontan a la vez y no compensa hacerlo por separado.
Repararlo tiene un coste que conviene conocer de antemano: el conjunto de bimasa y embrague suele moverse entre 700 y 1.200 euros en la mayoría de diésel TDI y dCi, según casos documentados en foros de propietarios. Si el problema ya ha dañado la caja de cambios, el presupuesto puede dispararse considerablemente por encima de esa cifra.
Qué modelos son más propensos a esta avería
El volante bimasa está presente sobre todo en motores diésel, sean del Grupo Volkswagen (Golf, León, Ibiza, A3, Passat con motores TDI) o de Renault-Nissan (Megane, Scenic y otros con motores dCi). Si tu coche da tirones al acelerar y es diésel, conviene tener en cuenta el bimasa como una de las posibles causas.
Los coches reprogramados para aumentar potencia y par motor son especialmente propensos a desgastar el bimasa antes de tiempo, ya que la pieza recibe un esfuerzo mayor del que estaba diseñada a soportar de fábrica.
Cómo alargar la vida útil del volante bimasa
Aunque el desgaste con el tiempo es inevitable, hay hábitos que ayudan a retrasar los síntomas volante bimasa averiado. Evitar acelerones bruscos en frío, no mantener el embrague pisado a medio camino de forma prolongada, y cambiar de marcha con suavidad reduce el estrés sobre la pieza.
Si tu coche está reprogramado, ten en cuenta que el bimasa original de fábrica no siempre está preparado para el par motor adicional, lo que puede adelantar su desgaste de forma notable frente a un coche sin modificar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo seguir conduciendo con el volante bimasa averiado?
Con los síntomas volante bimasa averiado en fase inicial, a corto plazo sí puedes seguir conduciendo, pero no es recomendable demorarlo. El desgaste progresivo puede acabar dañando el embrague o incluso la caja de cambios, encareciendo mucho la reparación final.
¿Se puede reparar el volante bimasa o hay que cambiarlo entero?
En la gran mayoría de los casos se sustituye por completo, junto con el kit de embrague, ya que es una pieza sellada que no admite reparación parcial de forma fiable.
¿Cómo sé si el ruido es del bimasa o de otra pieza del embrague?
Si el ruido de carraca desaparece al pisar el embrague a fondo con el motor al ralentí, es muy probable que sea el bimasa. Aun así, el diagnóstico definitivo requiere desmontar la pieza.
¿La conducción agresiva acelera el desgaste del volante bimasa?
Sí, especialmente si el coche está reprogramado para más potencia. Un uso más suave del embrague y del acelerador ayuda a alargar su vida útil.

