
Seis de cada diez conductores españoles reconocen posponer el mantenimiento del coche por motivos económicos este año, según un estudio de la Fundación CEA y Continental. El problema es que ese ahorro a corto plazo puede convertirse en una factura de hasta 1.500 euros, justo cuando menos te lo esperas: en mitad de un viaje o camino del trabajo.
Aquí tienes qué dice exactamente el estudio, cuáles son las averías más caras que se disparan al posponer el mantenimiento del coche, y cómo evitarlas sin gastar de más.
Posponer el mantenimiento del coche: qué dice el estudio
Según recoge motor16.com, el 59% de los conductores ha retrasado algún mantenimiento por motivos económicos, mientras que solo un 6% sitúa la seguridad por encima del coste a la hora de decidir cuándo llevar el coche al taller.
El estudio, elaborado sobre una muestra de más de 1.100 conductores y detallado por nexotrans.com, se titula «Seguridad vial ante el triple reto de la inflación, los coches pesados y el clima extremo», y confirma que la subida del coste de los talleres (un 3,6% en los últimos meses) está detrás de buena parte de la decisión de posponer el mantenimiento del coche.
Por qué los conductores posponen el mantenimiento
El dato más revelador no es el 60% en sí, sino lo que hay detrás: el 88% de los conductores prioriza el precio sobre la seguridad a la hora de decidir si llevar el coche al taller. Posponer el mantenimiento del coche se ha convertido, para muchos, en una forma más de ajustar el presupuesto mensual.
El estudio revela además que tres de cada cuatro conductores ya no comprueban manualmente la presión de las ruedas y confían ciegamente en el testigo del salpicadero, lo que retrasa aún más la detección de problemas reales. Esta confianza excesiva en la electrónica del coche es, según los propios autores del estudio, uno de los factores que más está normalizando posponer el mantenimiento del coche sin que el conductor sea consciente del riesgo real que asume.
Las averías más caras por posponer el mantenimiento del coche
El ejemplo que más repiten los talleres, según detalla actualidadmotor.com, es la correa de distribución: cambiarla de forma preventiva cuesta unos 400 euros, pero si se rompe en marcha, la reparación puede superar los 1.500 euros por los daños asociados al motor. Es exactamente lo que cubrimos en detalle en nuestras guías de mantenimiento por modelo, como la de mantenimiento del Peugeot 308 o la del Dacia Duster.
Los neumáticos por debajo de 1,6 milímetros de dibujo son otro punto crítico: además de una multa de hasta 200 euros, son uno de los defectos más frecuentes en la ITV y un riesgo real de aquaplaning con lluvia intensa. A esto se suma el desgaste de frenos, que en SUV y eléctricos (más pesados) avanza más rápido de lo que muchos conductores esperan.
El coste oculto: también sube el seguro
Además del riesgo de avería, hay una consecuencia menos conocida: según un estudio conjunto de la Fundación Línea Directa y el Centro Zaragoza recogido por motor16.com, un mal estado del vehículo puede disparar la prima del seguro hasta 150 euros al año, porque las aseguradoras valoran cada vez más el riesgo real del coche a la hora de calcular el precio.
El mismo estudio señala que los coches con más de 15 años implicados en accidentes con víctimas presentan un 70% más de defectos que los de entre 0 y 4 años, lo que confirma que el problema no es solo económico a corto plazo, sino que se agrava con el tiempo si se sigue sin actuar.
Cómo evitar posponer el mantenimiento del coche sin gastarte de más
No hace falta elegir entre «gastar mucho» o «no revisar nada». Lo más rentable es anticiparse a las revisiones más baratas para evitar las más caras: un cambio de aceite a tiempo o una correa de distribución cambiada antes de que falle son, con diferencia, la inversión más rentable que puedes hacer en tu coche.
Una estrategia sencilla es priorizar, dentro del presupuesto que tengas, los elementos de seguridad (frenos, neumáticos, dirección) antes que los puramente estéticos o de confort. Si el dinero es justo, mejor cambiar unas pastillas de freno gastadas que renovar la tapicería o pulir la carrocería. Esta forma de priorizar es la manera más razonable de dejar de posponer el mantenimiento del coche sin tener que gastar todo de golpe.
Si quieres saber exactamente qué toca revisar y cuándo según tu modelo, puedes repasar nuestra guía general de correa de distribución: cuándo cambiarla, o consultar el calendario específico de tu coche en nuestras guías de mantenimiento por kilometraje.
En resumen: posponer el mantenimiento del coche por ahorrar unos euros hoy puede salir mucho más caro mañana, tanto en dinero como en un posible suspenso en la ITV o una subida en el recibo del seguro. La diferencia entre prevenir y reparar, en la mayoría de casos, se mide en varios cientos de euros, y suele ser el propietario del coche quien acaba pagando esa diferencia.

